Estamos asistiendo a un profundo replanteamiento de lo que tienen que ser los espacios de oficina, tanto desde la perspectiva de la cultura corporativa como del espacio físico. En la trendsTALK, que tuvo lugar el 15 de junio, nuestra experta Pepa Casado nos presentó el análisis de los drivers que están impulsando este cambio y que ha agrupado en 4 tendencias.

La oficina es el espacio que más se ha visto afectado por las modificaciones en sus usos y en sus funciones por efecto de los cambios en el modo de trabajar y los nuevos modelos más colaborativos que requieren un nuevo tipo de instalaciones. En este trendsTALK, que tuvo lugar el 15 de junio, nuestra experta Pepa Casado nos presentó el análisis de los drivers que están impulsando el cambio en la oficina, y que ha agrupado en 4 tendencias derivadas de las dinámicas que están observando. 

Los modelos de trabajo híbridos, entre remoto y presencial, se han generalizado en el mundo laboral. Por este motivo, la oficina está sufriendo transformaciones, y el trabajo está entrando también en otros lugares como el hogar, el hotel, espacios públicos, locales de hospitality… Estamos asistiendo a la hibridación de los espacios de trabajo, y se ha producido un cambio en el concepto que arranca ya desde el proyecto de interiorismo, que se plantea ahora cómo se sienten las personas que tienen que trabajar en este espacio. El trabajador va a valorar más un buen diseño de su lugar de trabajo, y va a dar importancia a otros aspectos, como el propósito de la empresa, o la facilidad de conciliación. También, la atracción del talento va a ser uno de los aspectos claves, al no ser tan importante la ubicación, las empresas tendrán más fácil acceso a perfiles que antes les era más complicado atraer. 

El primer gran driver identificado es la gran renuncia, una reflexión vital que ha llevado a priorizar el trabajo que ya no solo tiene que ver con el salario, sino que valora el salario emocional. La mayoría de los trabajadores demanda más flexibilidad, y considera que el modelo ideal de trabajo es el híbrido. Las nuevas formas de trabajar han creado necesidad de socialización, y la oficina va a cobrar mucha importancia en este sentido, ya que el espacio de trabajo físico se echa de menos al relacionarnos mucho más online.  También vemos como la aceleración tecnológica, nuevas herramientas que permiten trabajo remoto y optimización de costes, se ha implantado ya en todas las organizaciones. 

Magnet workspace es la primera tendencia, o cómo el espacio de trabajo puede convertirse en un lugar atractivo. Se valoran aspectos como los interiores creativos, los espacios de encuentro entre las personas, y como la oficina tiene la capacidad de transmitir el propósito y la cultura corporativa de la empresa, convirtiéndose en un activo más para la atracción de talento. Se busca que cada miembro del equipo tenga un espacio adecuado en función de sus necesidades o del tiempo que pasa en la oficina, desapareciendo la idea de la jerarquización de los despachos. La salud también es un elemento que se valora, y lo veremos con soluciones como separadores, flexibilización o el uso de una iluminación más humana.

La colaboración va a ser parte importante de la nueva cultura corporativa, Co-office será la segunda de las tendencias, ya que compartir el espacio de oficinas será uno de los siguientes pasos en estas nuevas relaciones colaborativas entre empresas. Por ejemplo, veremos cómo se usan las rotation office, oficinas que según los horarios pueden ser aprovechadas por trabajadores de una u otra empresa. Los espacios de coworking y renting, van a seguir en crecimiento, y el mobiliario inteligente va a ser clave para la adaptación a los posibles diferentes usuarios de una misma mesa de trabajo. Adquiere también mucha importancia el placemaking, o cómo las compañías hacen de sus oficinas un reflejo de su forma de trabajo; y también la búsqueda de soluciones inteligentes para generar un espacio privado individual de manera rápida y con pocos elementos.

La tercera de las tendencias es Agile workspace, y habla de que es necesario poder reorganizar el espacio de oficina de manera fácil, introduciendo la metodología de trabajo agile. Esta flexibilidad que se demanda, va a ser posible gracias una nueva categoría de producto, basada principalmente en los sistemas de modularidad, muebles diseñados pensando también en el desensamblaje y el reciclaje. Es necesario que las oficinas sean flexibles y los interiores transformables, generando por ejemplo, pequeños espacios aislados para la concentración, la reducción del ruido… racionalizar el espacio al máximo. El espacio se adapta a las necesidades en constante transformación, ya que las necesidades y los equipos cambian rápidamente.

La última tendencia es Oficina exterior, y nace de la importancia del contacto de las personas con la naturaleza. Las terrazas en la oficina son un activo más, algo que contribuye también a  atraer talento. Se introducen plantas, se crean espacios que se abren al exterior en pequeñas islas o integrados en la naturaleza… Y esta relación va más allá, hasta el punto de conectar directamente, al crearse nuevos espacios como coworkings en entornos rurales que favorecen la escapada que se está produciendo de trabajadores hacia entornos más rurales. Los productos de mobiliario de oficina van a tener que adaptarse a este espacio nuevo para ellos: solariums y terrazas se convierten en zonas de trabajo o de reunión. 

En esta ocasión, no se realizó mesa de debate, ya que ésta se podrá seguir presencialmente en el marco de la trendFEST, que celebraremos en Barcelona el 30 de junio.

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